La libertad de las mujeres frente al viejo y misógino machismo

CULPA IN VIGILANDO / Nohemi Argüello Sosa

2026-05-07

Nohemi Argüello Sosa

El viejo, machista y misógino refrán “las mujeres como las escopetas, cargadas y detrás de la puerta” aún forma parte de la idiosincrasia mexicana. Una frase que desvela las raíces más profundas de la violencia contra las mujeres: considerarlas propiedad, objetos de uso doméstico, instrumentos al servicio de los hombres y no personas con autonomía, dignidad y derechos.

La idea de una mujer “cargada” para servir sexual, reproductiva y emocionalmente; y “detrás de la puerta”, invisible, subordinada, silenciosa, confinada al espacio privado, no es una simple expresión popular, resume siglos de cultura patriarcal.  Es la síntesis cultural de una sociedad que históricamente educó a los hombres para mandar y a las mujeres para obedecer.

Por ello, cuando se debate en torno al derecho de las mujeres y niñas a decidir sobre su cuerpo, no pueden dejarse de lado estas desigualdades y violencias cotidianas y partir desde una visión romántica de la maternidad con discursos morales abstractos.

La realidad de millones de mujeres está atravesada por violencias que no les permiten decidir sobre su propio cuerpo porque dependen económicamente de sus parejas o viven bajo amenazas permanentes.

Un claro ejemplo es la negación de la existencia de la violación dentro del matrimonio. Se asumía que una esposa estaba obligada a mantener relaciones sexuales con su esposo sin importar su voluntad. Muchas mujeres siguen viviendo así: soportando relaciones forzadas por miedo, dependencia o violencia. Algunas ni siquiera pueden negociar el uso de anticonceptivos; otras son golpeadas o humilladas si se niegan a tener relaciones sexuales. 

Otros hombres violentan a las mujeres al destruir anticonceptivos, impedirles acudir a consultas médicas, las manipulan emocionalmente para obligarlas a continuar embarazos o utilizan la maternidad como mecanismo de dominación. Todas son violencias de género.

Otras violencias más graves son las que ocurren en muchas comunidades donde niñas y adolescentes son víctimas de abuso sexual por familiares, padrastros, vecinos o integrantes de su entorno cercano. Algunas son obligadas a unirse tempranamente con hombres adultos; otras son violentadas en silencio y después enfrentan el peso social y religioso de continuar embarazos impuestos por la violencia. 

Cuando ocurre un embarazo bajo estas condiciones, ¿acaso se puede hablar de una maternidad libre?

Cuando el Estado criminaliza el aborto incluso en esos contextos, no protege la vida digna de las víctimas; prolonga el daño y convierte el sufrimiento en castigo institucional.

Reconociendo esta gravísima problemática, La Suprema Corte ha establecido que el Estado no puede imponer maternidades forzadas mediante el derecho penal; porque obligar a una mujer a continuar un embarazo producto de un sistema que la violenta para controlarla y someterla, vulnera derechos fundamentales como la dignidad humana, la autonomía reproductiva y el libre desarrollo de la personalidad.

Tanto el Estado como la sociedad tienen la obligación de garantizar plenamente los derechos de las mujeres y las niñas, porque no son instrumentos de reproducción ni territorios de control: son personas titulares de dignidad, libertad y autonomía. Las mujeres y las niñas son personas, no escopetas.

¿Usted qué opina?

EN otros temas, le comparto que la Universidad Autónoma de Tamaulipas inauguró la edición 42 del Torneo Infantil y Juvenil Copa UAT 2026 en el Estadio Universitario Prof. Eugenio Alvizo Porras, en un evento que reunió a más de tres mil asistentes entre familias, entrenadores y futbolistas. El rector Dámaso Anaya Alvarado encabezó la ceremonia, acompañado del futbolista tamaulipeco Ricardo Chávez Soto como invitado de honor y padrino del torneo.

Durante su mensaje, el rector agradeció la confianza de los padres de familia y destacó que la Copa UAT se ha consolidado como el torneo infantil y juvenil más importante de Tamaulipas. Asimismo, subrayó que esta competencia ha sido semillero de destacados deportistas que han logrado sobresalir a nivel nacional e internacional.

Dámaso Anaya resaltó el ejemplo de Ricardo “Diablito” Chávez, actual jugador de Rayados de Monterrey en la Liga MX, quien surgió precisamente de este torneo. El rector reiteró el compromiso de la UAT con el deporte formativo y la promoción de espacios que fortalezcan la sana convivencia y la formación integral de niñas, niños y jóvenes.

Por su parte, Ricardo Chávez agradeció la invitación y compartió un mensaje motivacional con las y los participantes, recordando que él también jugó en esos campos y tuvo los mismos sueños. El futbolista alentó a los menores a esforzarse y perseverar para alcanzar sus metas deportivas y personales.

En la ceremonia también estuvieron presentes autoridades deportivas y universitarias, entre ellas Manuel Virues Lozano y Armando Arce Serna. Además, se realizó la premiación de la edición 2025 y la entrega de material deportivo a los equipos. La Copa UAT 2026 contará con la participación de 162 equipos y un total de 2 mil 916 niñas, niños y jóvenes de Ciudad Victoria.

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