La efectividad del sistema antilavado está bajo la lupa
La evaluación del GAFI pone el foco en la efectividad de los controles antilavado, en un entorno marcado por la digitalización financiera y riesgos cada vez más sofisticados.
2026-09-02
La evaluación del GAFI pone el foco en la efectividad de los controles antilavado, en un entorno marcado por la digitalización financiera y riesgos cada vez más sofisticados.
2026-09-02
CIUDAD DE MEXICO.- La economía mexicana mueve cada vez más dinero sin efectivo. Pagos desde el teléfono celular, banca móvil, remesas digitales, comercio electrónico y plataformas fintech forman parte de la vida cotidiana de millones de personas y empresas. Pero mientras la digitalización financiera acelera, también aumenta la necesidad de fortalecer el monitoreo de transacciones AML (anti lavado de dinero) para detectar operaciones sospechosas y proteger la confianza que sostiene ese intercambio económico.
La magnitud de esta transformación comienza a reflejarse en las cifras. Entre enero y mayo de 2026, las remesas enviadas a México sumaron 25 mil 287 millones de dólares, 2.8% más que en el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con el Banco de México (Banxico). Por su parte, CoDi, la plataforma de cobros digitales de Banxico, ya supera los 20 millones de cuentas validadas.
El crecimiento de la actividad financiera digital también exige controles capaces de responder a nuevos riesgos. En octubre, el Grupo de Acción Financiera (GAFI) discutirá en su plenaria la evaluación que ha venido realizando desde abril de 2026, colocando bajo la lupa internacional la capacidad de México para prevenir el lavado de dinero y responder de manera efectiva ante nuevos riesgos financieros.
“El reto ya no es solo demostrar que existen reglas y controles internos, sino también demostrar que estos funcionan frente a los riesgos del mundo real. Las instituciones deben ser capaces de probar que sus sistemas son capaces de identificar operaciones sospechosas, responder oportunamente y adaptarse a un entorno financiero cada vez más digital y complejo. La efectividad se ha convertido en parte del estándar de cumplimiento", afirma José Pablo Diethelm, Asesor Legal y de Cumplimiento Normativo para América de Sumsub.
La confianza financiera ya no depende solo de la regulación
La prevención de lavado de dinero adquiere una nueva dimensión conforme crece el sistema financiero digital. En México existen 795 empresas fintech activas y más de mil compañías al considerar entidades extranjeras y otros agregadores, según Finnovista. En un ecosistema de esta magnitud, una plataforma AML para cumplimiento y prevención de fraude debe ser capaz de responder a un volumen y una complejidad de operaciones cada vez mayores.
Precisamente ese es uno de los criterios centrales de las evaluaciones del GAFI. Además del cumplimiento técnico, que revisa si existe un marco regulatorio adecuado, el organismo evalúa la efectividad del sistema: su capacidad para identificar riesgos, generar inteligencia financiera, investigar operaciones sospechosas y obtener resultados concretos.
La sofisticación de las amenazas confirma ese cambio de enfoque. De acuerdo con el Reporte de Fraude de Identidad 2025-2026 de Sumsub, aunque México redujo su tasa general de fraude, los intentos de fraude mediante deepfakes crecieron de forma acelerada, reflejando una transición hacia ataques menos frecuentes, pero considerablemente más sofisticados. A ello se suma la reciente advertencia del GAFI sobre el desarrollo de stablecoins propias por parte de organizaciones criminales para dificultar el rastreo y congelamiento de activos, una señal de que el lavado de dinero también evoluciona al ritmo de la innovación tecnológica.
El AML se convierte en infraestructura para la economía digital
La prevención de lavado de dinero dejó de ser un asunto exclusivo de las áreas de cumplimiento. Hoy representa un componente estratégico para sostener el crecimiento de la economía digital y preservar la confianza de usuarios, inversionistas y mercados internacionales.
Sectores como la banca, las fintech, los proveedores de pagos digitales, el comercio electrónico o las plataformas de activos virtuales procesan millones de operaciones todos los días. Conforme aumenta ese volumen, también crece la necesidad de fortalecer el monitoreo de transacciones AML para identificar patrones inusuales y responder antes de que una operación sospechosa genere consecuencias regulatorias o reputacionales.
En este escenario, una plataforma AML apoyada en inteligencia artificial y aprendizaje automático puede marcar la diferencia. De acuerdo con Sumsub, estos modelos permiten analizar grandes volúmenes de información, relacionar múltiples transacciones entre sí, detectar anomalías en tiempo real y adaptarse continuamente a nuevas tipologías de fraude, reduciendo al mismo tiempo la carga operativa y los falsos positivos que históricamente han afectado a los equipos de cumplimiento.
Las nuevas prácticas que están redefiniendo el monitoreo de transacciones AML
La evolución de las amenazas también está modificando la manera en que las instituciones financieras diseñan sus programas de prevención. De acuerdo con la guía Monitoreo de Transacciones contra el Lavado de Dinero para Servicios Financieros, de Sumsub, algunas de las prácticas que están redefiniendo el monitoreo antilavado son:
* Implementar un monitoreo continuo durante toda la relación con el cliente, en lugar de limitar la evaluación al proceso inicial de conocimiento del cliente (KYC).
* Analizar patrones de comportamiento y el contexto de las transacciones, más allá del monto individual de cada operación.
* Adoptar un enfoque basado en riesgo, ajustando los controles al perfil y comportamiento de cada cliente.
* Reducir los falsos positivos mediante herramientas más precisas que permitan concentrar los esfuerzos en riesgos reales.
* Integrar la información de monitoreo, perfiles de riesgo e investigaciones para obtener una visión integral del comportamiento financiero.
* Detectar tipologías complejas de lavado de dinero mediante el análisis de patrones, secuencias y relaciones entre transacciones, en lugar de evaluar cada operación de forma aislada.
La efectividad cobra peso ante la próxima evaluación
La economía digital continuará expandiéndose en México. Sin embargo, su crecimiento dependerá cada vez más de la capacidad del sistema financiero para operar con confianza y transparencia, para lo cual contar con una plataforma AML para prevenir fraude y lavado de dinero resulta fundamental frente a riesgos cada vez más sofisticados.
Más allá de la evaluación que el GAFI emitirá en octubre, para Diethelm, el verdadero desafío consiste en “contar con infraestructuras capaces de anticipar amenazas, proteger la integridad del sistema y sostener la competitividad de los países en una economía global donde la confianza ya se ha convertido en uno de los activos más valiosos”.
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