Destilados mexicanos para dar El Grito y ponernos bien, pero bien… ¡patriotas!
Si eres mayor de edad dale un sorbo a la riqueza cultural de los destilados mexicanos y disfruta de la tradición y la riqueza del campo
2026-09-14
Si eres mayor de edad dale un sorbo a la riqueza cultural de los destilados mexicanos y disfruta de la tradición y la riqueza del campo
2026-09-14
CIUDAD DE MEXICO.- En septiembre nos encanta disfrutar de los platillos típicos mexicanos y las bebidas nacionales más representativas de nuestra identidad, entre ellas los destilados mexicanosEn septiembre nos encanta disfrutar de los platillos típicos mexicanos y las bebidas nacionales más representativas de nuestra identidad, entre ellas los destilados mexicanos.
El 16 de septiembre tendrá lugar la celebración cívica más importante del año: la fiesta de Independencia de México. Desde un día antes, con la ceremonia del Grito en Palacio Nacional y en distintas plazas públicas del país, recordamos la madrugada en la que Miguel Hidalgo y Costilla, en Dolores Hidalgo, Guanajuato, tocó las campanas y convocó al pueblo a tomar las armas contra lo Corona española, en busca de la libertad del pueblo.
Y como cada vez estamos más cerca de este importante evento patriótico, es momento de planear nuestra noche mexicana, que nos brinda la oportunidad de disfrutar de una sana convivencia con amigas y amigos o con nuestra querida familia, mientras recordamos la importancia de ser mexicanos y fortalecemos la unidad de esta gran nación.
Y como el orgullo patrio se apodera de todas y todos, nos encanta disfrutar de los platillos típicos mexicanos y las bebidas nacionales más representativas de nuestra identidad, entre ellas los destilados mexicanos.
Este tipo bebidas alcohólicas, se obtienen mediante la fermentación de líquidos (como jugos de cereales o los obtenidos de agaves), que se calientan para separar y concentrar el alcohol mediante la evaporación y condensación.
¿Sabías que…? Muchos destilados mexicanos cuentan con protección de Denominación de Origen o con Indicación Geográfica Protegida, sellos oficiales que reconocen que un producto tiene una calidad o fama única debido al lugar geográfico donde se producen y son otorgados por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), con lo que protegen a los productores locales contra imitaciones.
Este proceso se conoció en nuestro territorio hasta después de la llegada de los españoles en el siglo XVI, con la apertura de las rutas comerciales globales. Antes de eso, las culturas prehispánicas consumían bebidas fermentadas alcohólicas, muchas de ellas, aún se consumen en nuestro país
Los europeos trajeron el alambique, tecnología árabe que permitía separar el alcohol del agua mediante el calor y la evaporación; los habitantes del México antiguo rápidamente aplicaron esta técnica con agaves y plantas nativas.
Y así nacieron los primeros destilados nativos, los cuales al no ser del agrado de los españoles, fueron prohibidos, debido a la amenaza que representaban a sus importaciones de vino y aguardiente de uva. Aunque no lo lograron, ya que los productores continuaban haciéndolos a escondidas por la noche y resguardándolos durante el día.
Esta astucia y valor de las y los productores de aquél entonces, permitió que hoy podamos disfrutar de deliciosas bebidas destiladas mexicanas, que además gozan de gran reconocimiento mundial por su calidad y sabor.
Entre los destilados mexicanos que nos llenan de orgullo —fruto del esfuerzo y la valentía de nuestras productoras y productores por preservar la cultura, la tradición y los saberes ancestrales— se encuentran:
Tequila: el más famoso y popular de los destilados, es elaborado a partir del agave azul (agave tequilana) y representa la identidad mestiza de nuestro pueblo; su nombre viene del náhuatl tequilitl que significa lugar de trabajo o tiquila, lugar de tributos; es de la región de Tequila, Jalisco y de algunos municipios de los estados de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas.
Mezcal: bebida llena de tradición y misticismo, es usada aún con fines ceremoniales y espirituales, además de recreativos. Destaca por sabor ahumado único y proceso de elaboración artesanal. Su nombre proviene del náhuatl metl (maguey) e ixcalli (cocido) y se obtiene de diversas especies de agaves silvestres o cultivados. Es insignia del estado de Oaxaca, pero también se produce en otros 11 estados de México.
Pox: este destilado maya, es una bebida mística de sanación para limpiar el alma. Se elabora a partir del maíz, trigo y piloncillo en los Altos de Chiapas. Su nombre es originario de las lenguas tzotzil y tzeltal, que significan “medicina” o “salud”.
Sotol: representa el espíritu del desierto norteño del país; significa “dulce de la cabeza” en náhuatl (tzotollin) y es originario de Chihuahua, Coahuila y Durango. Se elabora a partir de la planta silvestre Dasylirion, conocida como sereque y era utilizado ancestralmente por los pueblos rarámuri y apache antes de los combates, hoy es orgullo e identidad del norte de México.
Raicilla: se le otorgó este nombre para hacerlo pasar como un “remedio de raíz” y no pagar impuestos a la Corona Española. Es de Jalisco y Nayarit y se elabora a partir de agaves silvestres de la sierra (maximiliana) y la costa (inaequidens y angustifolia).Tiene un sabor complejo y mucha personalidad.
Bacanora: procedente de 35 municipios de la sierra alta del estado de Sonora, significa “ladera de carrizos” en lengua ópata y se obtiene del agave yaquiana o pacífica. Es símbolo de resistencia cultural del desierto, ya que en el siglo XX se prohibió su manufactura y consumo. Hoy día es un fuerte lazo de identidad comunitaria.
Charanda: en purépecha significa “tierra colorada” o “tierra roja”, y lleva ese nombre en honor al cerro de La Charanda de Uruapan, Michoacán, de donde es originaria; está hecha a base de jugo de caña de azúcar, melaza o piloncillo, cultivados en suelos volcánicos. Esta bebida es ejemplo del sincretismo agrícola donde convergen tradiciones indígenas, africanas y europeas, que mantiene un vínculo inquebrantable con la tierra por su carácter artesanal.
¿Has probado alguna de estas bebidas tradicionales? Pues si eres mayor de edad dale un sorbo a la riqueza cultural de los destilados mexicanos y disfruta de la tradición y la riqueza del campo mexicano, que están concentrados en estas bebidas espirituosas y nos vinculan con el pasado, sus tradiciones y creencias y que, además, son ejemplo de resiliencia de un pueblo aguerrido, que no se rinde, profundamente conectado con la tierra, que lucha y persiste.
¡Recuerda! Los productos nacionales procedentes del campo son garantía de calidad y autenticidad; al consumirlos apoyamos a las comunidades rurales y la economía de las familias campesinas, además, contribuimos al fortalecimiento de la cultura, la tradición y la identidad nacional.
Derechos Reservados © La Capital