La problemática del agua

CIENCIA Y SOCIEDAD / Felipe Eduardo San Martín González

2024-07-31

Felipe Eduardo San Martín González

El tema agua desde las ópticas de su naturaleza química y cíclica, y usos y abusos por los seres humanos, me es familiar desde la preparatoria. Fue en los años de Facultad (1974-1978) cuando en mis trabajos de tesis y en el órgano de propaganda política del Consejo Estudiantil, abordé por vez primera el tema tratando de adelantar mis ideas en forma escrita. Abajo, a manera de extractos, plasmo lo que a través del tiempo he ido escribiendo en artículos, unos inéditos y otros publicados en diferentes medios convencionales y electrónicos, sobre el papel del agua en contextos académicos y sociales.

      En el futuro, la Presa de La Boca y los pozos que le dan agua a la población regiomontana serán insuficientes a la luz del acelerado desarrollo industrial que experimenta la ciudad1.

     Las lluvias de primavera-verano son indispensables para la reproducción sexual, en la forma de producción de ascosporas, a partir del estado anamórfico de Venturia inaequalis (Cke.) Winter, ascomiceto que produce la enfermedad “Roña del Manzano” en huertas del predio El Manzano y el Ejido Laguna de Sánchez, municipio de Santiago, Nuevo León2.

    Son necesarios riegos pesados para la diseminación e infección vía raíz sin vector conocido, del Virus del Enanismo Arbustivo del Jitomate en los campos regados con aguas negras de Actopan, Hidalgo3

     Geohidrológicamente, la Península de Yucatán es una meseta cárstica totalmente permeable al agua, de ahí que no existan corrientes superficiales como ríos, arroyos o embalses y sí corrientes y depósitos subterráneos como los cenotes4.

     Otros considerandos alrededor del agua se pueden leer (si aún existe) en el Pabellón 5 del Museo de Historia Natural Tamux, cuyo guion científico (de ese pabellón y los otros 4) fue desarrollado por un grupo de biólogos del Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria, un paleontólogo de la Universidad Autónoma de Nuevo León (Biólogo Javier Jaime Hinojosa Espinoza) y un historiador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (Dr. Octavio Herrera Pérez), bajo el liderazgo de la Bióloga Lucrecia García Alanís, entre 2001 y 20045

     Últimamente, y gracias a la amabilidad de Casimiro Basoria, he publicado algunas reflexiones sobre el tema en su portal de la red internet6, a saber y no en orden cronológico:  

     Con la vigente Ley de Aguas Nacionales es posible la evasión del pago de agua para riego y uso industrial, el acaparamiento y robo de agua y fluido eléctrico y el tráfico de concesiones. 

     En México existe un conjunto de empresas que explota el agua industrialmente para beneficio privado. Por ejemplo, Coca Cola tiene la concesión, por parte de esa creación salinista llamada Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), para explotar 59 mil millones de litros de agua, concesión suficiente para abastecer por un año a un millón de mexicanos; Pepsi Cola tiene 31 mil millones y DANONE 19 mil millones. Este estado de cosas implica reducción del acceso al agua para consumo y contacto humano: en 2006 el 24% de la población mexicana no tenía acceso diario al agua, actualmente el 40% no lo tiene. Las cifras son engañosas pues entre los hogares que reportan tener agua diariamente, el 43% no la recibe continuamente a lo largo del día y solo el 17% de los hogares recibe agua todos los meses del año. En México, el 81% de las familias almacenamos agua en tanques, cisternas, cubetas o contenedores, lo que resulta injusto y lamentable pues de acuerdo con la CONAGUA, México tiene agua renovable suficiente para darle 10 mil 036 litros diarios a cada connacional, con mucho bastante más de los 150 litros diarios que se requieren para satisfacer las necesidades de higiene y salud de cada uno de los mexicanos.

     Esa penuria por falta de agua de la mayoría de nosotros se debe a que las reglas de acceso y uso del agua están mal diseñadas al favorecer la falta de coordinación, monitoreo, presupuesto y la concentración del líquido en un puñado negocios e individuos. Por otro lado, el 75 % del agua se usa para la agricultura y un buen volumen de ella es utilizado por concesiones a organismos privados llamados eufemísticamente “distritos de riego”, que en realidad son seres humanos, familias o empresas que no pagan el agua y toman decisiones privadas sobre su distribución, los recursos públicos asociados al ramo (recuérdese el reciente escándalo suscitado en el Distrito de Riego 029) y hasta las cuotas que pagan los usuarios. Y lo peor, si la agroindustria no usa del todo el agua concesionada, por ley puede venderla al mejor postor y hacer millones, por ejemplo, Tijuana tiene que comprarle agua al Distrito de Riego 014 para no dejar sin agua a sus 2 millones 157 mil habitantes. A nivel nacional de 138 mil titulares de concesión que deberían pagar por el agua, solo el 37% tienen registro para hacerlo, de los registrados, solo tiene constancia de pago el 32%. 

     Y para documentar nuestro pesimismo, resulta que en México algunos bancos e inmobiliarias tienen concesiones de agua donde en un futuro el líquido será negocio, ejemplos: Banco Santander tiene una concesión en Quintana Roo por 1.8 mil millones de litros de agua, Banco Azteca otra en el Valle de México por 2.2 mil millones, suficientes para abastecer a 40 mil personas y Casas Geo !concesiones de agua para uso agrícola!    

     Hay un mercado negro en el que los concesionarios transfieren derechos a otros sin informar a la autoridad y existen familias que de a poco han ido acumulando concesiones, como la familia Tricio, dueña del Grupo Industrial Lala, con disponibilidad de 171 pozos que sumados hacen 46 mil millones de litros, más que toda la que tienen Francisco I. Madero, Gómez Palacio, Lerdo, Matamoros y Torreón en la región conocida como La Laguna. 

     Es moda hablar del aprovechamiento del “nearshoring” hacia México y soslayar la cantidad de agua que se necesitará para el asentamiento de esas empresas en nuestro territorio. De ahí que se hace necesario la administración federal de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo ponga orden en el uso del agua sustituyendo la salinista Ley de Aguas Nacionales por una Ley General de Aguas que, como sostiene la asociación civil Agua Para Todos de Pedro Moctezuma Barragán: “…sea un ordenamiento legal que no rompa con el respeto a los derechos ancestrales y con una dinámica de gestión de ciclos que considere el agua un bien de la nación y un bien común de las mexicanas y los mexicanos, para no convertirla en mercancía al servicio del lucro de grandes compañías mexicanas y extranjeras, y de personas morales y físicas…”.

     Finalmente, y esto es de toda mi consideración, los gobiernos han intentado solucionar el problema de abastecimiento de agua para consumo humano mediante la construcción de acueductos, omitiendo total o parcialmente la solución de raíz que, tengo para mí, consiste decretar a las cabeceras de cuenca7 como áreas naturales protegidas sujetas a restauración ecológica con una categoría especial: zonas de seguridad nacional. Esto después de obtener datos con indicadores biológicos y tecnología de percepción remota para diagnosticar el estado que guardan dichas cabeceras de cuenca en cuanto a su equilibrio ecológico, porque es de más conocido que en un número desconocido de esas áreas ocurren tala inmoderada, sobrepastoreo y minería a cielo abierto. 

  1. BIOS, órgano de difusión del Consejo Estudiantil de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León. 1975.
  2. Tesis de para obtener el grado de Biólogo, 1978. Inédita y disponible en la Biblioteca de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
  3. Tesis de Maestría en Ciencias con Especialidad en Fitopatología, 1982. Inédita y disponible en la Biblioteca del Colegio de Posgraduados en Montecillo, Estado de México.
  4. Escrito inédito, 1983.
  5. Los originales de dicho guion se encuentran disponibles en el Museo arriba citado.
  6. https://www.lacapital.com.mx/laopinion/30174-;  https://www.lacapital.com.mx/laopinion/30302-.
  7. Cabecera de Cuenca: Lugar donde ocurre la precipitación inicial que da origen a las corrientes de agua superficiales y subterráneas que forman las cuencas y subcuencas hidrológicas.
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