Semblanza del doctor en ciencias Sergio Guillermo Medellín Morales
DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga
2025-09-09
DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga
2025-09-09
Semblanza del doctor en ciencias Sergio Guillermo Medellín Morales (QEPD).
La noticia del fallecimiento de Sergio Medellín Morales, nos cimbró y llegó con los relámpagos de agosto. Conmueve saber de la partida de un amigo, sobre todo si disfrutamos su gran calidad humana y valoramos su camino andado.
En el mes de abril de 2025, en el Hostal Casa de Piedra estuvimos de plácemes por la visita a Gómez Farías de la Caravana Latinoamericana Quetzalcóatl, con motivo de su viaje de intercambio de proyectos exitosos con base comunitaria en varias regiones de México. Nos congratulamos en esa ocasión de ser anfitriones una vez más de un evento trascendente para las comunidades rurales que viven en el territorio de la RB El Cielo, abrevando de la experiencia de un agrónomo tamaulipeco, de quién fuimos anfitriones en una velada memorable.
Agradezco a Perla Castillo, líder del Proyecto Semilleros Creativos, por darme la oportunidad de invitar y presentar al conferenciante, que disertó sobre el tema Desarrollo endógeno campesino.
El extenso currículum vite del doctor Medellín es evidencia palpable de una carrera profesional trascendente, los visitantes pudieron ponderarlo y aquilatarlo en la memoria de esta caravana. Por mi parte, solamente me permití hacer unos comentarios para hacer justo reconocimiento a Sergio, nuestro amigo desde hace muchos años, cuando integramos en 1982 el equipo fundador de la Dirección de Investigación Científica de la UAT.
El Dr. en Ciencias Sergio Guillermo Medellín Morales estudió la carrera de Licenciado en Pedagogía (especialidad en ciencias naturales), en la Escuela Normal Superior de Tamaulipas y enseguida decidió estudiar la carrera de agronomía, especialidad Fitotecnia) en su natal Ciudad Victoria, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas; también fue profesor de Educación Artística en el Instituto Tamaulipeco de Bellas Artes.
Sin embargo, Sergio pronto descubrió su vocación por la investigación, con la idea de abordar el binomio hombre-naturaleza, para asegurar la conservación de la biodiversidad. Con ese empeño fue uno de los fundadores del Instituto de Investigaciones Alimentarias (actualmente Instituto de Ecología Aplicada) de la UAT; luego decidió emigrar al estado vecino de Veracruz para hacer un posgrado en ecología, en el Instituto Nacional de Investigación de Recursos Bióticos.
En ese proceso de formación conoció investigadores de relieve, que fueron mentores claves para luego establecerse en Yucatán y adentrarse en la vida rural de comunidades indígenas y de la cultura maya. Esta experiencia reafirmó su compromiso con el mundo rural campesino del sureste de México, dando pie a su interés por el desarrollo comunitario forjando iniciativas desde abajo para detonar proyectos campesinos.
Con un bagaje de saberes y quereres del sureste mexicano, Sergio Medellín retornó a su patria chica, Tamaulipas, sin dejar de recorrer otras regiones de México con estudios y proyectos en áreas naturales protegidas. Así fue como tomó una decisión de vida y eligió establecerse en la Reserva de la Biosfera El Cielo y en ella residió por cuenta propia y convivió codo a codo con su gente, destacando su trabajo de capacitación y desarrollo de proyectos campesinos.
Debo reconocer y ponderar que durante ese tiempo Sergio tuvo que decidirse a continuar su labor profesional sin tener base laboral en ninguna institución o centro de investigación, convencido de que las entidades públicas de educación y gubernamentales venían operando lejos de las necesidades de los ejidos de esta reserva, por ello, fundó la ONG Terra Nostra, A. C. y optó por atenerse a sus capacidades de agroecología y gestor de proyectos, como mencioné, por su cuenta y riesgo, apostando a donantes internacionales.
Durante tres lustros el maestro en ciencias Sergio Medellín Morales fue visto de manera cotidiana haciendo su trabajo como agente de cambio al lado de los campesinos, forjando capacidades de autogestión en ejidos de Gómez Farías, Tamaulipas, de ello dan cuenta un buen acervo de informes, cursos, proyectos, conferencias, que ya constituyen un valioso legado agroecológico en esta área natural protegida.
Un buen día nos sentamos a conversar, como lo hacíamos con cierta frecuencia, y me da a conocer su decisión de hacer un doctorado… cuando tenía 60 años. Se inscribió en el doctorado de biología del Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria dónde su tesis de grado fue reconocida y premiada. Sin embargo, Sergio no abandonó su rol de extensionista rural, que recuerda la égida de Paulo Freire con su aporte sobre “la pedagogía del oprimido”
Dije entonces a los visitantes de la Patria Grande, que estos breves comentarios de presentación del doctor Medellín, en buena medida se nutrían de vivencias compartidas en una correspondencia intermitente de mi colega Sergio con un servidor, donde me relataba sus andares y avatares, porque la buena amistad se cultiva, y como dijo el poeta: hay que vivir sembrando, siempre sembrando.
Mi esposa Elia Cota, mis hijas Gabriela y Ana Luisa, y yo, apreciamos la amistad y el compañerismo que nos brindó en vida Sergio y fuimos testigos de su vida activa hasta el final de sus días, convencidos de que el doctor Sergio Medellín tuvo el mérito de ser un protagonista en la historia ambiental de la Reserva de la Biósfera El Cielo y de otras regiones y comunidades campesinas de México. Larga vida a tu legado, Sergio, no te decimos adiós, sabemos que sigues en El Cielo.
Derechos Reservados © La Capital 2026