Escribidor de marras y de amarres
DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga
2026-01-21
DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga
2026-01-21
Desde la educación básica fui orientado a leer, porque mi padre me ponía a leer en voz alta artículos de Selecciones del Reader Digest. Yo no entendía lo que leía pero me familiarizaba con más vocabulario. Pronto, mi propio interés de lector lo sería La risa, remedio infalible.
Lectura y escritura fue un binomio que llegó tarde a mi educación, pero la música ranchera fue otro aporte en la narrativa de historias, mi madre entonaba bien sus canciones y tal vez fue la mentora de mis tonos juveniles. Le encantaba “ Dos seres que se aman, y que se han querido, no temen olvido, ni temen morir”
La autora de mis días un día trajo a casa varios discos con música y uno del declamador Manuel Bernal, lo escuché embelesado por su voz.
La poesía coral me hizo saber engolar la voz a la mitad del foro, con sala de cine llena en mi natal Valle Hermoso. La oratoria me entrenó para improvisar y debatir en asambleas estudiantiles y fungir como delegado en la Asamblea Universitaria de la UAT en la Preparatoria.
La lectura de Julio Verne me asomó a la magia de la imaginación del Nautilus, pero la Asamblea Universitaria con voces autoritarias y levanta dedos me acercaron al verbo inflamado con falsas verdades y toga y birrete espurios. Me tocó sobrellevar el dilema del binomio entre técnicos y porros de la vida universitaria.
Estos son mis antecedentes en la praxis de la palabra oral y escrita, y la aventura de artículos de opinión en mi trayectoria profesional en el marco del servicio público, en la Universidad y el gobierno de Tamaulipas, de 1971 a 2014. En la jubilación, con tiempo para leer y el libre pensamiento, surgió la posibilidad de escribir un libro.
El reto en 2026 es escribir diariamente, para continuar mis afanes de escribiente cotidiano, porque quiero, debo y puedo, como el sembrador más raro que hubo en el monte: siembro robles, pinos y sicomoros, para que otros tengan su sombra cuando yo muera.
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