El gol y la mano de Dios
DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga
2026-07-28
DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga
2026-07-28
Qué duda cabe que el mundial de fútbol es una bocanada de aire fresco para el mundo, unos dicen el mundo unido por un balón y otros apuntan unido sí, pero también hendido por la FIFA.
Sea como fuere, el triunfo inaugural de la selección de México es buena noticia, no sólo por el triunfo deportivo, sino también por exacerbar el ambiente festivo de millones de mexicanos, ¡cómo de que no!
Sin embargo, más allá de las dos anotaciones del triunfo, que por cierto nos quedó a deber otros dos goles, en el graderío explotó la rabia acumulada en los denuestos contenidos en la frase “la perrita de Trump” que de frase viral anónima brotó de la garganta profunda de vox populi. ignoro si ese grito con tanta retumbancia fue pensado por algún cerebro creativo, o bien representa otro aserto: voz del pueblo, voz de Dios.
Recordará usted aquel gol de Maradona, cuando su mano aparentemente ayudó a su cabeza para anotar y, ante la imposibilidad de dirimir si hubo trampa del argentino o no, algún locutor fanático justificó el avance con la frase bastante festejada: ¡fue la mano de Dios!
Acá simplemente diremos que, el que se lleva se aguanta, es decir, el empresario más gandalla que tiene México para evadir impuestos se puso los guantes para retar a la 4T y hasta se ofrece como candidato presidencial, llevando al extremo su rancia ideología de derecha para confrontar al gobierno, que ya le tomó la medida con su deuda de impuestos.
La chifleta en comento diría mi abuela, ya le dio la vuelta al mundo y exhibió lacónicamente al becerro de oro en predicamento, pues “la perrita de Trump” fue expresión arropada en las redes sociales ipso facto por tirios y troyanos.
Vaya usted a saber si habrá alguna protesta por aludir a un inocente can en esa frase y entonces los creativos tal vez busquen otra metáfora más acorde con el bien y el mal, acaso la figura de un vampiro o por qué no un halcón, bueno incluso una chachalaca.
Consumatum est!
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