Conversa con un protagonista del cambio verdadero

DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga

2026-08-21

Liborio Méndez Zúñiga

Don Alejandro es un sastre a la antigua, que conocí en 2023 en la colonia Narvarte Oriente, en CDMX, caminando por la avenida Cumbres de Maltrata, y todo por no saber pegar un botón. Por cierto, el primer botón arreglado no era el problema, y tuve que retornar a corregir el fallo, y por supuesto continuar la amena charla con Don Alejandro.

El taller de costura se alberga en un reducido espacio de tamaño irregular, unos pocos metros cuadrados ocupan la máquina Singer, un mostrador y los ganchos para colgar las prendas reparadas, mientras que en las paredes se pueden ver recortes de periódico, con fotos y títulos de libros de gestas revolucionaria y por supuesto de Carlos Marx.

Desde la primera vez que platicamos me mostró sus antecedentes y credenciales de fundador de Morena y me anticipó ¡vamos a ganar en 2024!. Cuando le pregunté sobre la clave del movimiento me dijo: trabajo casa por casa. Me mostró orgulloso los primeros estatutos del partido y aseguró que ese documento tiene historia y la esperanza del cambio verdadero: por el bien de México primero los pobres y ese es el secreto del movimiento del triunfo de AMLO.

La empatía de la plática fue inmediata, el reconocimiento de que López Obrador recogía con acierto la historia de la resistencia y conjugaba muchas luchas de las izquierdas apostando el camino pacífico de la democracia de las urnas, no de las armas.

Después del 2 de junio histórico con el triunfo de Sheinbaum pasé a saludarlo y la plática fue de su larga lucha por el obradorismo, habiendo ganado la delegación de Nezahualcóyotl por vez primera, arriesgando incluso el pellejo. Hizo un recuento también de su lucha en el plantón de Reforma, orgulloso de su distintivo de resistencia, que lo llevó incluso a cerrar su negocio por no poderlo atender. Don Alejandro fue escudero del gobierno legítimo y fue invitado a ser diputado, lo cual declinó y les dijo: yo soy sastre, este es mi oficio. Comentó que pocos se animaban a contender por cargos de elección popular, al grado que a veces se recurría a la tómbola.

En mis siguientes viajes a la Ciudad de México lo he procurado con un saludo breve, pero las pláticas sostenidas con este hombre me dejaron claro el secreto del triunfo de AMLO y del siguiente triunfo con un mar de votos de Claudia Sheinbaum. Cuando leí los estatutos de Morena me llamó la atención un trinomio de palabras: protagonistas del cambio verdadero,  más allá de simples afiliados al nuevo partido y más allá de un rol temporal como votantes y luego ciudadanos silentes sin participación activa como actores y gestores del movimiento, es decir, militantes politizados y críticos de la llamada Cuarta Transformación y del Segundo Piso, con una pléyade de cuadros políticos, que pareciera aún están en formación, para dar la pelea ideológica en las entidades federativas y los municipios. En el sexenio de Sheinbaum veremos si se afianza el proyecto alternativo de nación.

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