Biodiversidad
CIENCIA Y SOCIEDAD / Felipe Eduardo San Martín González
2025-07-31
CIENCIA Y SOCIEDAD / Felipe Eduardo San Martín González
2025-07-31
En su reporte Riesgos Globales 20241, el Foro Económico Mundial consideró que los más impactantes dentro de 10 años serán los eventos climáticos extremos y su resultado: cambios críticos en los sistemas de la Tierra; la pérdida de biodiversidad, el colapso de ecosistemas y su consecuencia directa: la escasez de recursos naturales; la desinformación e información errónea que conlleva, entre otras violaciones al derecho, a guerras judiciales para derrocar regímenes democráticos; resultados deletéreos de las tecnologías de inteligencia artificial como el desplazamiento y pérdida de empleos y profesiones, sesgo algorítmico, deshumanización, atentados a la privacidad, dependencia tecnológica y ataques cibernéticos a empresas y naciones; migración involuntaria; atentados a la ciberseguridad; polarización social y contaminación.
Llaman la atención la pérdida de biodiversidad y el colapso de ecosistemas por su relación directa con el cambio climático, escasez de agua, alimentación y fuente de conflictos armados o comerciales entre países.
Concentrémonos en la historia del concepto biodiversidad, su definición en extenso, la importancia que reviste para la humanidad y las implicaciones de su pérdida a nivel global.
El término biodiversidad fue acuñado por el biólogo y entomólogo del Departamento de Biología Organísmica y Evolutiva de la Universidad de Harvard, Edgar Wilson, en el Foro Nacional Sobre Diversidad Biológica de Estados Unidos, celebrado en la ciudad de Washington en 1985. Para comprender la biodiversidad es menester discernir lo que es un ecosistema, o sea, un área, por lo regular con límites difusos, donde plantas, animales, hongos, protozoarios, bacterias, arqueas (microorganismos adaptados a medios extremos) y virus y viroides (entidades que solo se replican o “reproducen” parasitando células), que coexisten en un entorno no vivo o abiótico. Como se nota de inmediato, el componente vivo o biótico del ecosistema es un grupo de seres vivos diferentes o diversos morfológica, fisiológica y genéticamente, que constituyen la biodiversidad de este. Cabe destacar que los virus y viroides pueden considerarse una frontera entre lo vivo y no vivo, puesto que despliegan una de las características de lo vivo, esto es, se replican o “reproducen”, y fuera de una célula son material inerte compuesto de proteína y material genético (ácido desoxirribonucleico o ácido ribonucleico).
Definida originalmente como “la variedad de organismos vivos de todas las fuentes”, actualmente biodiversidad se concibe como la variabilidad de las formas de vida que se da en los distintos niveles de organización de la materia2. Incluye la variabilidad de las formas de vida dentro de una especie, la diversidad de especies dentro de un ecosistema y las diferentes relaciones entre especies, como la depredación (un carnívoro devorando otro animal), el mutualismo o simbiosis (un liquen o simbiosis entre un hongo y un alga), y el parasitismo (un hongo o bacteria induciendo enfermedad en una planta o animal).
¿Por qué es importante la biodiversidad? Porque un buen número de elementos de ella al ser utilizados como alimento o materia prima por los seres humanos se transforman en recursos naturales, tornándose a su vez los ecosistemas que albergan dichos recursos, desde una perspectiva económica, en fuentes de servicios naturales o servicios ecosistémicos.
La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio3 (MEA por sus siglas en inglés), reporte generado en el 2005 por el Programa Medio Ambiente de las Naciones Unidas, trata de definir la influencia de los servicios ecosistémicos en el bienestar de los seres humanos. Son cuatro las categorías de servicios ecosistémicos: los servicios de apoyo (reciclaje de nutrientes, formación de suelo y productos de la fotosíntesis) son la base de los otros tres. Los servicios de aprovisionamiento (alimentos, agua dulce, madera, fibra y combustible) influyen directamente en nuestra seguridad y proporcionan materiales básicos para una buena calidad de vida. Los servicios de regulación del clima y enfermedades, entre otros, inciden en nuestra seguridad, sustento adecuado, cobijo y acceso a bienes. Por último, los ecosistemas nos proporcionan servicios culturales como los estéticos, espirituales, educativos y recreativos que promueven la salud y las buenas relaciones sociales caracterizadas por la cohesión social, el respeto mutuo y la capacidad de ayudar a otros.
¿Hasta que punto se está apropiando la humanidad de los ecosistemas? Para contestar esta pregunta, en 1997 el profesor de biología y director del Programa Interdisciplinario Emmett en Medio Ambiente y Recursos de la Universidad de Stanford, Peter Vitousek4 y sus colegas, generaron una metodología consistente en calcular la Productividad Primaria Neta (PPN) total del planeta, es decir, la producción total de la fotosíntesis5 a escala mundial. A ese total le restaron el volumen de PPN que acaparaba la humanidad por las explotaciones agrarias, pesqueras, pastoreo, tala, asentamientos humanos e infraestructuras como carreteras y vías ferroviarias. El resultado fue asombroso: la humanidad acapara entre el 40 y 50 % de toda la fotosíntesis del plantea, verbigracia, estamos incautando la fuente básica de alimentación del mundo (los nutrientes producto de la fotosíntesis) y no para el resto de las especies, sino para nosotros. Para poner esta conclusión en un contexto cotidiano, es como convocar a los 10 millones de especies que aproximadamente hay en el planeta y luego anunciar que la mitad de los alimentos los consumirá un solo invitado, el Homo sapiens (Sachs, et al. op. cit.). ¿Y cuáles son las implicaciones más serias del consumo por parte de nosotros de casi la mitad del sustento de las demás especies debido a la invasión y explotación de casi todos los ecosistemas de la atierra? La respuesta la encontramos en tres de las cuatro conclusiones de La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, a conocer: A) En los últimos 50 años, los seres humanos han transformado los ecosistemas más rápida y extensamente que en ningún otro período de tiempo comparable de la historia humana, en gran parte para resolver rápidamente las demandas crecientes de alimento, agua dulce, madera, fibra y combustible. Esto ha generado una pérdida considerable y en gran medida irreversible de la diversidad de la vida sobre la Tierra, pues más de 800 especies se han extinguido en los últimos siglos. B) Los cambios realizados en los ecosistemas han contribuido a obtener considerables beneficios netos en el bienestar humano y el desarrollo económico, pero estos beneficios se han obtenido con crecientes costos consistentes en la degradación de muchos servicios de los ecosistemas, un mayor riesgo de cambios no lineales, y la acentuación de la pobreza de grandes grupos de personas. Estos problemas, si no se los aborda, harán disminuir considerablemente los beneficios que las generaciones venideras obtengan de los ecosistemas. C) La degradación de los servicios de los ecosistemas podría empeorar considerablemente durante la primera mitad del presente siglo y ser un obstáculo para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En conclusión, tras décadas de esfuerzos a escala global aún no hemos puesto freno a la extinción de especies. La capacidad de los seres humanos para alterar las intrincadas relaciones entre organismos en los ecosistemas y poner en peligro la biodiversidad es tan grande y se manifiesta de formas tan diferentes que hace falta más concienciación pública, voluntad política y financiamiento para resolver el problema.
2. Sachs, J. 2014. The Age of Sustainable Development. Cambridge Univ. Press. 606 p.p.
3. https://www.millenniumassessment.org/documents/document.439.aspx.pdf
4. Vitousek, et al. Human Domination of Earth´s Ecosystems. Science 277: 494-499.
5. Fotosíntesis es el proceso por el cual las plantas, algas y algunas bacterias utilizan la energía de la luz solar para convertir dióxido de carbono y agua en glucosa (un tipo de azúcar) y oxígeno. Es esencial para la vida en la Tierra, ya que produce el oxígeno que respiramos y es la base de la cadena alimentaria.
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