Demasiadas preguntas sin respuesta
TELEFÉRICO / Casimiro Basoria
2026-07-16
TELEFÉRICO / Casimiro Basoria
2026-07-16
La escena política nacional atraviesa un momento de desgaste agudo e injustificable. Por un lado la oposición, por otro, el entorno económico alterado desde el exterior y, ambos frentes, acicateados por la ineficacia visible en distintas áreas del gobierno federal, sobre todo cuando se trata de ofrecer explicaciones claras, oportunas y completas frente a episodios que, por su gravedad, exigen transparencia inmediata.
La presidenta Claudia Sheinbaum se percibe atrapada en una dinámica que la obliga a defender a figuras de su propio movimiento mientras los hechos paracen rebasarla y las respuestas contundentes se posponen una y otra vez.
La mandataria ha dicho que el tema central del caso Mayo Zambada no es la identidad del piloto, sino la posible participación del gobierno estadounidense en la operación que lo sacó del país. En palabras de la propia presidenta: “más allá del tema de la persona que llevó el avión (…) el elemento central que nosotros planteamos es si hubo participación del gobierno de los Estados Unidos” . Sin embargo, ese planteamiento no resuelve la pregunta más inquietante: ¿cómo es posible que la Fiscalía tardara diez meses en identificar que había entregado a Estados Unidos al piloto que presuntamente participó en el traslado ilegal del líder criminal?
La FGR reconoció que solo hasta junio de 2026 encontró coincidencias de voz y huellas dactilares que vinculan al aviador, con el vuelo del 25 de julio de 2024 . La dependencia incluso admitió que la entrega del piloto no extingue las investigaciones, pero ese matiz técnico no responde la duda esencial: ¿qué ocurrió dentro de la Fiscalía durante esos diez meses? ¿Quién falló? ¿Por qué nadie lo advirtió antes?
A esta opacidad se suma la crisis interna que vive la propia FGR. En menos de una semana, dos altos funcionarios han salido de la institución sin que exista una explicación institucional clara. Primero, la renuncia de Ulises Lara López, vocero y titular de la Fiscalía Especial en Asuntos Relevantes, quien aseguró que dejaba el cargo por “motivos estrictamente personales”. Versiones extraoficiales, sin embargo, apuntan a un error procesal en el caso de Gilda Lozoya que debilitó la posición de la Fiscalía durante una larga audiencia, lo que habría precipitado la salida de Lara .
Este jueves trasciende el cese de Óscar Langlet González, uno de los hombres más cercanos a Alejandro Gertz Manero. Mandos de la FGR informaron que fue removido tras reincorporarse de una cirugía, y que ahora el área que encabezaba se encuentra sin titular, con expedientes que podrían ser redistribuidos a otras fiscalías . La institución no ha notificado quién ocupará esos espacios ni por qué ambos funcionarios dejaron sus cargos en un momento tan problemático.
Mientras tanto, la presidenta Sheinbaum da la batalla en otro frente de desgaste: los escándalos que rodean a los mandatarios estatales de Sinaloa y Baja California. El caso de Marina del Pilar, gobernadora de Baja California, es patético. Audios revelados muestran que aceptó reunirse con presuntos intermediarios del gobierno estadounidense en Panamá, bajo el argumento de que era un “territorio neutral” para evitar riesgos y filtraciones. La gobernadora incluso preguntó si podía llevar a sus abogados. Luego acusó a Jaime Bonilla de haberla puesto en contacto con personas que nunca acreditaron su representación gubernamental.
La narrativa oficial sobre estos episodios es insuficiente, pese a que involucran soberanía, seguridad nacional, cooperación internacional y la credibilidad de las instituciones, amén de que la falta de información clara y la lentitud de las respuestas generan más sospechas que certezas.
La 4T enfrenta una paradoja: mientras requiere de disciplina y cohesión interna, varios de sus actores clave parecen ausentes, distantes o francamente indolentes, sin dimensionar la relevancia de los hechos que a diario les exigen su máxima disposición y capacidad. La presidenta necesita colaboración eficiente y oportuna, pero recibe silencios, contradicciones e informes parciales o demorados. Y cada vacío informativo se convierte en un espacio fértil para la especulación, la desinformación, la mentira y la erosión de la confianza ciudadana.
Contacto | cbasoria@gmail.com
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